Aprendí que los amores pueden terminar en una noche,
que grandes amigos pueden volverse grandes desconocidos,
que desconocidos pueden volverse mejores amigos, que
nunca terminamos de conocer a una persona de verdad, que el "nunca
más" nunca se cumple y que el "para
siempre" siempre termina. El que quiere, puede y consigue. El
que arriesga no pierde nada. A medida que va pasando el tiempo aprendemos
que hasta la persona que se supone no te defraudaría por ahí lo haga. Te van a romper el corazón y seguro vos también lo vas a
hacer: esa es la ley de la vida. Vas a pelearte con tu mejor amigo o
quizas te enamorás de él. Perdoná sin rencores (sin olvidar tampoco) y amá como si nunca te hubieran lastimado.
No hay segundas oportunidades, la vida es una sola y hay que vivirla. Decí lo que
pensás y sentís, consolá a tus amigos, quedate despierta hasta tarde hablando
con el amor de tu vida, reíte hasta que te duela la panza, no tengas miedo de
tomar riesgos o de enamorarte.
“Viví cada momento y cada segundo porque cada
minuto que gastás en estar enojada, triste o peleada con alguien, es un minuto
de felicidad que nunca va a volver.”

No hay comentarios:
Publicar un comentario